¿Cómo medir tus progresos de perdida de grasa?

¿Cómo medir tus progresos de perdida de grasa?

Muchas personas suelen perder la cabeza cuando intentan llevar sus progresos de perdida de grasa. El error número uno es obsesionarse con el peso, se pesan al despertar, después del desayuno, en la tardecita, antes de cenar, justo antes de acostarse y en cualquier lugar que un aparatico de estos se atraviesa en su camino. Esto genera mucho estrés porque nuestro peso varía durante el día, obviamente no vas a pesar 5kg más en la noche de lo que pesabas en la mañana, pero al ver 300gr más de lo que pesabas al despertar empiezas a creer que lo que comiste en el día te está engordando y ¡no es así! Durante el día comemos, retenemos un poco de agua, nuestras hormonas hacen de las suyas y eso hace que nuestro peso varíe un poco.

Cuando haces ejercicio e incluyes entrenamiento de fuerza tu masa muscular se afianza y aumenta, esto puede hacerte más pesado y no significa que estás “engordando”. El músculo es más denso que la grasa y ocupa menos espacio, por esto puedes pesar más y verte más delgado. El músculo es como un kilogramo de plomo y la grasa como un kilogramo de algodón, aunque pesan lo mismo la grasa ocupa más espacio, por eso dos personas de la misma altura y peso pueden verse diferentes.

No te obsesiones con el peso, mejor toma tus medidas y compáralas. Ellas podrán indicarte si realmente la grasa está dejando tu cuerpo. Cuando tomes tus medidas asegúrate de hacerlo en las mismas áreas para que no empieces a ver resultados diferentes y confusos. Mide tus brazos, cintura, cuello, cadera y piernas. Al medir los brazos toma el bíceps como referencia y en las piernas el muslo y las pantorrillas, hazlo siempre en la parte media del músculo. La cintura mídela justo debajo del ombligo y las caderas rodeando la parte más prominente de los glúteos (también puedes medir sobre los huesos de la cadera, pero mi mamá es costurera y siempre he medido de la otra forma, además me gusta más porque tienes la referencia de tus glúteos).

Tampoco empieces a obsesionarte con la cinta métrica. Recuerda que los números son solo referencias, mide tus progresos también con tus estados de ánimo, fíjate si puedes hacer cosas con tu cuerpo que antes no podías, si te sientes menos estresado y más feliz contigo mismo, notas que te queda mejor la ropa, etc.

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